Isabel Benitez Ortiz - La Europa del siglo XXI
Tiene 10 millones de metros cuadrados y en ella habitan unos 730 millones de personas. Goza de una enorme diversidad paisajística donde contrastan heladas montañas, grandes llanuras y fértiles valles. Ríos como el Danubio o el Rin son sus venas, por donde discurre la sangre azul que da vida a sus gentes.
Ha sido la cuna de la civilización occidental y en la actualidad alberga un mosaico de culturas influidas, de alguna u otra forma por griegos, romanos, árabes o germanos. Eso sí, también ha sido escenario de los episodios más crueles de la humanidad.
Es Europa. Un lugar donde, desde hace poco más de sesenta años, un proyecto trata de unir a sus pueblos para que mantengan cordiales relaciones económicas, sociales y culturales respetando su pluralidad. Esa iniciativa, se llama en la actualidad Unión Europea y la conforman 27 estados.
JUAN GAY 1: “Lo que comienza primero son las comunidades económicas europeas […] lanzó la idea de evitar una nueva guerra entre los países europeos mediante la cooperación económica”
JUAN GAY 2: “En principio, fue una idea para unir las producciones más importantes de la industria de Francia y Alemania […] que es el núcleo originario”
Esto que acaban de escuchar es la semilla de la UE. Eran las palabras de Juan Gay Armenteros, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Granada. Su origen, el de la UE, no se entendería sin la Segunda Guerra Mundial y, quizás por eso, quienes forman parte de ella demuestran una inequívoca voluntad de vivir en paz con sus vecinos.
Hoy, la Unión Europea presume de ser una institución que trabaja por la prosperidad y la libertad de sus habitantes.
Los principales órganos en torno a los que se articula son consecuencia directa de esos objetivos. Por un lado, el Parlamento, que representa a los ciudadanos y ciudadanas comunitarios; por otro, el Consejo de la Unión Europea, que reúne a los gobiernos nacionales; y, por último, la Comisión, donde se coordinan y enlazan los intereses de los 27 países que la componen.
Trasladado al plano de la acción política, queda dibujado el siguiente panorama. La Comisión, como órgano ejecutivo, encargado de gestionar las políticas de la Unión Europea y que custodia el cumplimiento de los Tratados comunitarios. El Consejo de la Unión Europea, que vela por la seguridad, la defensa y la política exterior. Y el Parlamento que, con el anterior, asume el papel legislativo. Su funcionamiento lo explica Ignacio Samper, director de la Oficina del Parlamento Europeo en España.
IGNACIO SAMPER 2: “La Comisión Europea, que es la otra institución, lanza un proyecto de directiva o de reglamento, lo envía al Parlamento […] se vota en comisión, de la comisión pasa al pleno, y el pleno del Parlamento decide la postura que tiene sobre tal o cual tema”
Gracias a esta labor, 785 eurodiputados debaten y deciden sobre el futuro de cada uno de los ciudadanos y ciudadanas de la UE.
IGNACIO SAMPER 1: “Se juegan cuestiones como la energía, el cambio climático […] en el Parlamento Europeo”
Pero, como decimos, en la práctica son las comisiones quienes asumen el Gobierno de Europa. Como muestra de su importancia sirven algunas de las decisiones más importantes adoptadas en los últimos años. Paula Fernández-Hervás, coordinadora editorial del Parlamento Europeo.
PAULA FERNÁNDEZ 1: “Significativas han sido la directiva sobre el retorno de inmigrantes, el paquete de los químicos, la directiva de servicios, la directiva audiovisual […]”
Pero ¿cómo se ve esto fuera de nuestras fronteras?
En este momento, la Unión Europea es uno de los mayores donantes internacionales de ayuda a los países empobrecidos, ha avanzado en la protección de los consumidores, en la defensa del medio ambiente y en la igualdad de género. Ofrece la posibilidad de viajar y comerciar sin el obstáculo de las fronteras, una moneda común, unidad en la lucha contra la delincuencia y el terrorismo, llamadas telefónicas más baratas o ayudas para estudiar en el extranjero.
Sin embargo, ¿se conoce esta labor en el exterior? Es más, ¿la conocen los propios europeos y europeas?
CARLOS MARTÍNEZ 1: “Evidentemente, la UE es que ha sido siempre […] una unión de intereses. Y sigue siendo tal”
JUAN GAY EXTERIOR 3: “Europa no es una Federación, es una asociación de estados que son soberanos y que de mutuo acuerdo, en determinadas parcelas, ceden alguna parte de su soberanía. […] Y hay una cosa que se echa en falta: una política exterior común. Y esto se notó mucho en Los Balcanes […]”
Así lo ven el presidente de la Asociación por la Tasación de las Transacciones y por la Ayuda a los Ciudadanos, ATTAC España, Carlos Martínez y el historiador Juan Gay Armenteros. Coinciden en recalcar que, ante todo, hablamos de una unión de intereses económicos para fortalecer los mercados europeos. De ahí sus carencias en política exterior que contrastan con el poderío de su moneda, el euro, en las finanzas de todo el mundo.
JUAN GAY 4: “Yo creo que somos poco conscientes de los beneficios del euro. Porque se ha criticado mucho esta moneda […] Estamos mal pero podríamos estar mucho peor”
A la moneda única se le unen atractivos aportes económicos para tratar de equilibrar las diferencias entre los distintos estados. Son las subvenciones y los préstamos que se canalizan a través de los fondos estructurales y de cohesión. De nuevo, Carlos Martínez. CARLOS MARTÍNEZ 2: “A qué vienen los nuevos países que quieren entrar en la UE. Pues vienen, ni más ni menos que a por las ayudas […] lo que se está produciendo es un retroceso en derechos sociales”
Sin embargo, quienes quieren pertenecer a este “club comunitario” saben que tienen que cumplir unos requisitos que garanticen las libertades individuales. La democracia representativa o el respeto por los derechos humanos son algunos de ellos. Ello ha servido también para pacificar un continente donde, hasta la década de 1940, eran reiterados los conflictos bélicos. Julio Ponce, profesor titular de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla.
JULIO PONCE 1: “Sin embargo, cuando se ve con una cierta perspectiva histórica, sin duda alguna, la construcción europea es una realidad […] También tiene mucho que decir a favor de un mayor equilibrio mundial en su relación con áreas como pueden ser Asia, África o América Latina”
Quizás por ello, la Unión Europea es hoy un interlocutor que está presente en todos los foros internacionales. Eso sí, los expertos advierten de su dependencia energética como un factor de debilidad frente a la irrupción de países emergentes como Rusia y China en el contexto internacional.
Es la posición de Europa en el contexto internacional. Pero ¿qué imagen tienen de la vida y las decisiones comunitarias quienes ya están dentro de la Unión? Las cifras de abstención en las únicas elecciones en las que participa de forma directa la ciudadanía, las del Parlamento Europeo, se incrementan cada año.
En los países donde el voto no es obligatorio, las tasas de participación han pasado del 62 por ciento en 1979 al 45 por ciento de los últimos comicios.
Este año, las previsiones no son mejores: los sondeos más optimistas apuntan a que sólo el cuarenta y tres por ciento del electorado está seguro de que irá a votar el próximo 7 de junio. Carlos Martínez, presidente de ATTAC España, y Paula Fernández-Hervás, coordinadora editorial del Parlamento Europeo.
CARLOS MARTÍNEZ 3: “En este momento, los ciudadanos europeos pasan de las elecciones europeas en gran medida. Una participación de un 40 o de un 45 por ciento […] Indica que algo no ha cuajado”
PAULA FERNÁNDEZ 2: “Bueno, yo diría que según con lo que se compare. Porque también habría que mirar lo que se está votando en las elecciones nacionales en los distintos países o en las elecciones regionales, ¿no?”
Y ¿hay una explicación?
PAULA FERNÁNDEZ 3: “En las campañas europeas parece que suelen ser más activos los partidos euroescépticos […] El que está satisfecho se queda en casa y el que es más contrario a la Constitución Europea sí que vota”
PAULA FERNÁNDEZ 4: “Por otro lado hay una situación que a nosotros desde el punto de vista institucional nos preocupa: es que la gente no vaya a votar porque no sabe lo que es el Parlamento”
Jaime del Val, portavoz de la Coordinadora Ciudadana de Defensa del Territorio, cree que la desmotivación del electorado está provocada por el escaso papel de la UE. En la mayoría de los casos ―recuerda― las decisiones del Parlamento Europeo y la Comisión no son vinculantes, por lo que la transposición de las normas a los 27 estados se hace complicada. A su juicio, las mejores pruebas se encuentran en el urbanismo y las políticas medioambientales.
JAIME DEL VAL 2: “Sería deseable que hubiese más acuerdos vinculantes y sería deseable que la Unión Europea no transitara por una vía en la que prevalezcan solamente los intereses económicos […]. Inicialmente, había tres “Europas”. Una Europa social, una medioambiental y una económica. La social y la medioambiental hace tiempo que se están desmantelando totalmente”
A principios de 2009, el Parlamento Europeo aprobaba el informe Auken. En este trabajo, “el dedo acusador” señalaba a España como uno de los grandes infractores en materia urbanística. Las construcciones a pie de playa y los hoteles situados en espacio protegido, caso de El Algarrobico, recordaban que nuestro país estaba superando los límites de la lógica y el orden. Eso sí, sin obligación de ponerle solución, más allá de la mala prensa en el resto de Europa.
Y cuando no existen obligaciones, sólo queda la “voluntad” de cada país de hacer suyas las resoluciones de la Unión; aunque esto puede fallar.
JAIME DEL VAL 1: “Pues lo que nos encontramos es lo mismo que en los mecanismos del propio país, que tampoco aplica sus propias leyes. Ahí lo que hay son enormes intereses económicos […] que entran en contradicción con el sentido común, con la legalidad, con los derechos humanos y de todo tipo.”
Son los “hechos” que, a juicio de Jaime Del Val, paralizan la participación de los españoles y españolas en la vida pública y las elecciones europeas. Razones a las que se une, o que complementa, la escasa credibilidad de la clase política. Juan Manuel Faramiñán, catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Jaén, y el catedrático de Historia de Contemporánea de la Universidad de Granada, Juan Gay Armenteros.
JUAN MANUEL FARAMIÑÁN 2: “Con este discurso, tanto de un partido como de otro […], nos encontramos con que no se está hablando de Europa. Y lo que hay que hablar es de Europa porque, al final, el ciudadano europeo lo que hace es que dice `bueno, pues éstas no son mis elecciones´ y hay un gran absentismo en ese sentido”
JUAN GAY 5: “No estamos en la época de Helmut Kohl; no estamos en la época Jacques Delors; en fin, de los grandes motores del proceso de construcción europea, sino que ahora existe una especie de mediocridad”
¿La solución en la que todos y todas coinciden? La participación activa cada día y a través de las elecciones.
JAIME DEL VAL 3: “Bueno, yo creo que es el único elemento de presión […] Si no fuera por eso, jamás se habrían podido producir pronunciamientos de ningún tipo”
CARLOS MARTÍNEZ 4: “Quiero decir que es importante que […] defiendan la Europa social”
JUAN MANUEL FARAMIÑÁN 1: “Creo, y estoy convencido, de que es muy importante […] Europa en su conjunto.”
JUAN GAY 6: “Yo creo que el proceso de la Unión Europea es irreversible […]”
JULIO PONCE 2: “Yo creo que tenemos que sentirnos europeos […] porque está presente en nuestras vidas […]”
PAULA FERNÁNDEZ 5: “El color de la Cámara, su composición, va a decidir la legislación de Europa […]”
IGNACIO SAMPER 3: “Entonces aquel que no vote tiene que saber […] Si no vota usted, no se queje luego”
Ideas y argumentos que quedan encima de la mesa. Ahora, la responsabilidad recae sobre usted.